La grande bellezza: Roma
Caminar por Roma es recorrer la piel de un cocodrilo de adoquines sucios de historia. Hay una Roma para cada sensación y un romano en cada uno de los viajeros. La Roma imperial arruinada, la Roma Medieval perdida en sus callejas, la Roma Papal en su grandiosidad ,la Roma coqueta de la moda, la Roma perdida de villas palacios y callejones... Caminar por Roma es buscar brisa en una calleja y disfrutar del sol en una plaza, pero también es mirar el Tevere y dibujar sus puentes con la vista. Capas de marmol como sedimentos en una Geología de la historia, unas capas entrelazadas de grandezas,miserias,humanidad y crueldad de poder ,de arte de belleza y de la decrepitud. Hordas de turistas invadiendo cada rincón , buscando su adoquín de viajero romano ,su trozo del pastel del gran empacho de arte y de historia. Legiones de palos selfie, hindues hechos cohortes listos a tomar el coliseo al asalto de productos chinos desechables, y todo envuelto de la grasa acumulada ...