Alaska: buscando las palabras
Acabo de regresar de Alaska. Me gustaría expresar con palabras lo que he sentido allí, pero no encuentro las palabras. Las busco en mi mente, mientras me imagino recorriendo inmensos bosques boreales, perdiéndome en paisajes de Tundra infinita y cruzando ríos salvajes. Pero nada, no hay palabras: grande , inmenso, indomable, abrumador... pero no , nada, no hacen honor a aquellas tierras. Sin precisar cifras, porque aunque sostienen con datos la afirmación de la grandeza de Alaska, tampoco las cifras hacen honor a lo que se siente cuando se recorre ese maravilloso gran pedazo de La Tierra. En la ansiedad de intentar asimilar en unos pocos días tamaño terrón de dulce naturaleza espectacularmente sabroso, uno tiene momentos de euforia, donde cree que está tomándole el pulso al paisaje, pero no, cada milla te abre nuevos cuadros de naturaleza en su esplendor. Durante el viaje he pensado en muchos momentos de mi vida tejiendo algunas conexiones con Alaska. La primera es re...