Finlandia: la belleza del silencio.




Tras recorrer más de 5.000 kilómetros de bosques infinitos, miles de lagos, colinas, montes, bahías e islas, me rindo a la belleza de Finlandia. Me rindo a su naturaleza serena, a sus tonos de verdes y a sus interminables días de verano.
Las regiones de Tampere y Carelia con su existencia de transcurrir nostálgico y la inmensidad verde de Laponia. Pero hay algo que hace a Finlandia realmente mágica: su silencio.
Su inalterable ,majestuoso, insondable y milenario silencio.
Desconozco si es el país que más lagos, islas o bosques tiene en comparación con el resto del planeta, pero si que es el lugar más silencioso que jamás haya pisado de la tierra.
Una mezcla de factores hace que pasear por sus más de 35 parques nacionales sea un canto al silencio.
El hecho de que sus cielos no estén surcados por rutas aéreas de tráfico denso, que no tengan especial variedad de insectos que canten o quizás la quietud  y estabilidad de su atmósfera , sus dimensiones, su escasa población y el exquisito comportamiento de sus moradores en la naturaleza, te aseguran silencio como jamás había experimentado.
Un país donde la naturaleza es la protagonista absoluta que envuelve todo como un lienzo compuesto de silencio que invita a pintar en él tus emociones. Las mías son las sonrisas de Nathalie y Daniel mientras caminan junto conmigo por un bosque, el suave choque del agua en una barca remando por un lago, el sonido de mis pisadas sobre un embarcadero, el click de mi cámara captando un paisaje.
Un lugar que hace olvidar tanto ruido absurdo y da paso a un silencio tan intenso, que te permite pensar con más claridad y alcanzar momentos únicos. Desconozco la cotización de un instante de silencio rodeado de naturaleza y con tus seres queridos en la economía de los mercados, pero en mi corazón está cada uno de esos instantes guardado como un tesoro de valor incalculable.

Antonio.




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